LAS APARIENCIAS ENGAÑAN.

Un día el Oba le envió una carta a la obinrin diciéndole que iba por la noche a vivir con ella, pero ella le devolvió la carta con el mensajero poniéndole por detrás que si se atrevía a ir ella lo mataría. Al mensajero se le cayó la carta en el fango del camino sin advertirlo y cuando el campesino pasó por allí al verla la recogió, abrió el sobre y la leyó, pero como la respuesta de su mujer estaba escrita por detrás y se había enfangado el sobre, él sólo leyó la misiva del Oba y se volvió loco y cogiendo un machete se escondió detrás de una mata de palma que había cerca del camino que llevaba a su casa.
Por la noche, cuando paso el Oba, el campesino lo mató a machetazos y después se fue a su casa a matar a su mujer. Cuando entró furioso, no avisó y como ya era de noche y estaba oscuro la mujer lo confundió con el Oba y le enterró el cuchillo y cuando él gritó, la mujer se dio cuenta de que era su marido y éste le dijo qué pensaba matarla porque la creía infiel por lo de la carta que había encontrado en el camino.
Ella le respondió: no leíste la respuesta mía que le mandé por detrás del sobre donde lo amenazaba con matarlo si se atrevía a venir?. Él respondió: no vi esa respuesta tuya porque el sobre estaba enfangado. Ella se echó a llorar, pero el esposo le dijo: no llores porque muero feliz porque sé que me quieres de verdad.
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