CUANDO EL HIJO IBA A MATAR AL PADRE.

Al irse del pueblo, el muchacho creó un estado de guerra en el pueblo donde el muchacho organiza su ejército y se desata la guerra contra el ejército del rey, donde en las batallas siempre los soldados del rey manifestaban que el muchacho tenía la misma forma de guerrear que ellos. Cuando se iba a aplicar la sentencia al rey, la madre del muchacho se arrodilla delante del hijo y le dijo: tú no puedes matar, pues este hombre es tu padre, al oír esto el rey dijo con gran alegría: "por eso tenía que ser vencido, porque tú eres mi hijo, eres mi sangre" y se quitó la corona y se la puso al muchacho y por la emoción el padre de la alegría, cayó muerto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario