Quienes vencen al enemigo de adentro no tienen nada que temer del enemigo de afuera

Otura Fun Ese Ifa 2


AQUI NACIO EL SECRETO DE LA MISERIA.

En la tierra Tobaye Lele Inle vivía un Awó llamado Morere Awó el cual gobernaba la miseria de ofo, la cual él había regado en todo el mundo, pero Morere Awó nunca estaba enfermo y siempre le estaba pidiendo a su iyare Ñaña Yelele que le ayudara y le diera más poder. Ñaña Yelele vivía disgustada, al ver la conducta de su hijo, la inconformidad que éste siempre tenía y lo malo que hacía. Morere Awó no hacía los consejos que ella le daba ni le hacía el menor caso, sino al contrario, todo lo hacía al revés de lo que ella le indicaba, por estas razones Ñaña Yelele se retiró a vivir a su rincón de una mata de álamo donde se recostaba a vivir por lo cansada que la tenía su hijo. Un día Ñaña Yelele, se despertó muy asustada y empezó a cantar.
Su voz fue llevada lejos por la fuerza del viento y fue escuchada por Olofin pero la desprecio, entonces la voz llegó a la tierra Modabala Inle donde vivía Bayebi Awó, oyendo aquella voz durante varios días hasta que un día a las 12 de la noche, llamó 3 veces al pie de una mata de álamo a Ñaña Yelele y empezó a cantar.
Así estuvo realizando esta ceremonia durante 7 días y al cabo de ellos Oyá les fue a visitar y les contó lo que estaba pasando y ella contestó lo que pasa es que la miseria nunca está conforme con nada. Yo te voy a ayudar. Oyá le echó aşe a intori aron para que tuviera esa fuerza y echó la bendición a intori aron. Salió para la tierra Tobaye Lele Inle llegando a ésta a las 12  de la noche, a la primera que se encontró descansando sobre la mata de álamo fue a Ñaña Yelele, a la que enfermó al instante, sin que esta pudiera moverse. Por la mañana cuando Morere Awó vio en el estado en que se encontraba su madre, no le dio ninguna importancia y ella viendo la forma de ser de su hijo enfermo a toda la tierra Tobaye Lele Inle. Cuando Morere Awó vio que la miseria y la enfermedad se había unido a su tierra, se asustó mucho y desesperado fue para donde estaba Olofin. Allí lo recibió Elegba y le dijo, tú no puedes ver a Olofin, yo soy el que tiene que decirle lo que tú piensas y es que la enfermedad, la maldición y la miseria, nadie la puede soportar en el mundo. Tú no has querido ser bueno, porque de lo malo también nace lo bueno y tienes la maldición del desprecio.
Al oír esto Morere salió corriendo a buscar a Oyá y éste le dijo: tú tienes lo que te mereces, sin embargo, yo te voy a ayudar y voy a ayudar al mundo para que no haya enfermedad, la miseria y un poco la muerte.

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