Quienes vencen al enemigo de adentro no tienen nada que temer del enemigo de afuera

Ogbe Di Ese Ifa 2


ADIVINÓ PARA ORIŞA NLÁ PARA QUE GANARA EN SUPREMACÍA SOBRE TODAS LAS OTRAS DIVINIDADES

Fue este Odu quine reveló que Orişa Nla fue la última de las deidades creadas por Dios. Fue cuando Dios descubrió que Eşu se había infiltrado en las filas divinas y tomado posesión de las mentes de las primeras 200 divinidades. Él creó a Orişa Nla (Obiemwen en Beni), debía actuar como si fuera la encarnación de los propios deseos de Dios en términos de bondad al tratar con divinidades. Sin embargo, como Eşu advirtió a Dios en la creación, pronto Eşu tomó posesión de sus mentes y comenzó a manipularlas para que llevaran a cabo sus deseos. En lugar de comportarse como ejemplo de excelencia, como Dios esperaba, se volvían antagónicos y destructores unos con otros. Así fue como Eşu demostró que aunque él era incapaz de crear, era capaz de mutilar los productos de la propia obra de Dios. También fue este Odu el que reveló que Dios no creó a Eşu ni al mal.
Orişa Nla es la única deidad a la cual Eşu no puede influenciar, aunque es un hecho histórico el que Eşu a menudo lo tentó creándole problemas. Orişa Nla pudo neutralizar las maquinaciones de Eşu por causa del sacrificio que hizo.
Awon tolo tolo ofi kekere fun urugban ye were adifa fun orişa nla nijo toun lo di eni akpesi laaro awon gbogbe ugbe erunmole ofi obuko agbo ati aso fifun ruebo
El pavo es la única criatura que desarrolla sus barbas desde la infancia fue el Awó que adivinó para Dios antes que él ganara en supremacía sobre todas las demás 200 divinidades. Después de la adivinación, le dijeron que hiciera sacrificio con un macho cabrío, 210 cocos, un carnero padre y un pedazo de tela blanca. Dios invitaba a todas las deidades para amonestarlas por tragedias, no estaban cumpliendo los mandamientos que él había dado en la creación. Les dijo que el haber caído víctimas de las maquinaciones de Eşu, habían propiciado para que triunfara el mal sobre el bien y habían dado la impresión de que él les había creado para que hicieran el mal.
Dios proclamó que él es la encarnación de la verdad, la bondad y la justicia, que cuanto mal ellos hicieran los confiaba como seguidores de Eşu y no como sus hijos. Advirtió que mientras se empeñaran en practicar el mal, esos actos limitarían la eficacia de la autoridad Aşe que él les había entregado, mientras cada acto de bondad aumentaría su poder.
Ogún quien previamente se consideraba como la primogénita y más poderosa de las deidades preguntó a Dios ¿por qué razón él permitió a Eşu que los despojara y tomara a fuerza viva, por qué le dio la autoridad que él empuñaba? Le preguntó que por qué no borraba las fuerzas del mal de la faz de la tierra, ya que era todopoderoso.
Después de una pausa, Dios proclamó que él no era un arquitecto del mal como ellos pensaban, entonces les preguntó, si como sus servidores, ellos podían encerrar a sus hijos en una habitación y poner un lobo en su interior. Todos ellos respondieron de forma negativa. Después reveló que él no creó a Eşu, todas las deidades quedaron mudas. Le tocó el turno a Obalifon, quien preguntó entonces quien era el creador de Eşu. Orunmila añadió que él siempre había creído que Dios había creado a Eşu para poner a prueba la firmeza de las demás divinidades. Dios les preguntó si no habían observado que Eşu no estaba presente en las asambleas diarias que realizaba el consejo divino si él era uno de ellos. Todos recordaron que Eşu nunca había sido invitado.
Dios agregó que así como el pavo desarrollaba las barbas desde la infancia, Eşu existía de forma independiente y con su propio poder, tanto Eşu como él vivían en AIMA (Orima en Beni), antes que él comenzara sus obras de creación.
Él les reveló que lo primitivo era una ancha esfera de oscuridad total en la cual él, ocupaba un enclave microscópico que contenía el único núcleo de luz y vida y el que en la plenitud de los tiempos se transformó en la existencia de la divinosfera, el cielo y la tierra. Dios terminó el relato revelando que cuando creó la deidad de la luz para eliminar la oscuridad de lo primero que Eşu se sintió provocado a hacer el juramento que hizo de quebrantar sus esfuerzos creadores. Él recordó que Eşu se jactaba diciendo que toda vegetación que él creara bajo el cetro de luz, sería su propio terreno de labor y que todo ser que creara sería su sirviente. Dios reveló que aceptaría el desafío de Eşu creando a Orişa Nla como su representante, con sus propios rasgos dotado de firmeza y determinación. Las otras divinidades estuvieron de acuerdo, reconociendo a Orişa Nla como el presidente del Concilio Divino, siempre que Dios no estuviera en condiciones de asistir, así fue como Orişa Nla fue proclamado como el hijo de Dios o Dios el Hijo.
Cuando este Odu se manifiesta en adivinación se le dice a la persona que él dará a luz a un último hijo que prosperará y se hará más poderoso que sus otros hijos, siempre que haga sacrificio para su prosperidad, fama y florecerá pronto después de servir su cabeza con 201 cocos.

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